Artículos 2015

80 años después…

El POUM entre Cataluña y Asturias

 

Pepe Gutiérrez-Álvarez, Viernes 13 de noviembre de 2015, VientoSur.info

Después de unas jornadas madrileñas dedicadas a las mujeres (revolucionarias) del 36, la Fundación Andreu Nin (FAN) ha celebrado otra sobre la importancia de su legado en el Palau de la Virreina en Barcelona (en cuyas puertas raptaron a Nin), y prepara una más en Asturias. En unas y otras se han ofrecido sendos homenajes a dos notorias militantes fallecidas recientemente: la muy celebrada Teresa Rebull (compañera de “Pep” Rebull), también conocida como “la abuela de la Nova Canço”, y Emérita Arbonés (compañera de Vicenç Ballester), modelo de militante a prueba de bombas que nunca dejó de militar, ni tan siquiera en los años más oscuros de la clandestinidad. Le correspondió a Pelai Pagès trazar los perfiles de una y otra, así como desarrollar una ponencia en la que resaltó algunos de los nombres más significados del POUM, un partido que se fundó en Barcelona pero que tuvo como principal referente de su programa la unidad obrera del Octubre asturiano de 1934.

Partiendo de la experiencia del 34 se unificaban democráticamente las corrientes que se habían aglutinado en el Bloc, del que Joaquín Maurín fue el líder incuestionable (autor de “Hacia la Segunda Revolución”, justamente considerado como la máxima expresión alcanzada por el marxismo en este país (de países) 1/, amén del arquitecto de la estrategia que se concretó en la Alianza Obrera, más bujarinistas como Julián Gorkin y el núcleo de Valencia, nacionalistas catalanes como Jordi Arquer y Josep Rovira, rabassaires que aunque no tuvieron un líder reconocido fueron importantes, junto con trotskistas que no aceptaron que Trotsky tuviera la última palabra sobre una realidad española sobre la que –como no podía ser menos dada la situación en la URSS y en Alemania- poseía un conocimiento muy sumario. Obviamente, estas jornadas estuvieron marcadas también por el peso de una realidad inmediata que nos obligaba a pensar en el pasado en clave de lecciones para el presente.

Dentro de su modestia como “tinglado” militante con una cierta audiencia, las actividades de la FAN se han distinguido por una labor divulgativa (y pluralista: en todo momento se ha tratado de ampliar el abanico de corrientes: las jornadas de Madrid, por ejemplo, se hicieron junto con la Fundación Anselmo Lorenzo) que se ha traducido en nuevas ediciones de libros, numerosos actos públicos, homenajes, proyecciones de películas y documentales. Pero también con una cierta proyección institucional y mediática entre las que cabe contar el homenaje al POUM y a su militancia; en el Parlamento Español en 2007 y el homenaje que todo el arco de la izquierda catalana, sin excepción, tributó el 17 de junio de 2013, en el Parlament de Catalunya a Andreu Nin. Un precedente de las que presumiblemente se realizarán en las Cortes de Aragón a Joaquín Maurín, cuya trayectoria militante ha sido objeto de varios aportes biográficos reivindicativos como los de Iveline Riottot y la de Alfonso Clavería. A todo esto habría que sumar las labores desarrolladas desde las páginas Web en Madrid, Barcelona y Asturias, así como la callada labor de recuperación editorial de Victor Serge del que se está preparando la edición de El nacimiento de nuestra fuerza.

Desde esta radiación memorialista se explica el interés por el legado en otros rincones del Estado español, así como que muchos representantes electos de Podemos y de las diversas candidaturas municipalistas se hayan reclamado de la tradición que el POUM representa, reclamo especialmente subrayado por el amigo Lluís Rabell en la composición de su perfil biográfico y en muchas de sus intervenciones; como lo fue anteriormente de David Companyon, diputado por ICV-EUiA en la legislatura catalana anterior, clave en la gestación del homenaje institucional de junio del 2013. Una reivindicación sobre la que también se extendió Albert Botrán, historiador y diputado de las CUP, que se refirió a una encuesta entre los concejales de su formación (de raíz municipalista) en la que el nombre de Andreu Nin aparecía entre las preferentes en un lugar equiparable a la de Francesc Maciá, así como a la influencia del último Jordi Arquer, quien mantuvo una gran relación política con el PSAN. Este militante histórico del POUM, intentó, tras la muerte de Franco, la fundación del BOC dels Països Catalans, un proyecto no muy alejado de lo que han acabado siendo las CUP.

Considerando que estamos en otro (re)inicio, no deja de resultar significativa esta revalorización (iniciada en los años ochenta por una parte de generación del 68 que antes había tomado partido por Trotsky en la crisis española de los años treinta), que resultaría notablemente beneficiada de la obra del plumista George Orwell y también por el impacto causado por “Tierra y Libertad”, de Ken Loach (sin olvidar la ejercida por “Operació Nikolai” producida por TV3).

Este (re)inicio fue coincidente con el tiempo histórico de la “gran derrota”, causada por el desplome la burocracia y de las normas que l estalinismo había impuesto en el movimiento comunista internacional y contra el cual luchó el POUM a un precio muy caro.

Desde esta perspectiva histórica se encuadra el desastre de hoy, en un momento en el que los desafueros del triunfal-capitalismo nos están obligando a una nueva respuesta. Es lo que –básicamente, políticamente- explica que al hablar del derecho de audeterminación de Cataluña el movimiento obrero se encuentre muy lejos de representar lo que representó en aquellos tiempos en los que había que echar a la militancia obrera de los locales porque sin ello no se podía hacer ninguna reunión. Es lo que explica que la batalla por los derechos de las mujeres se detuviera justo en el momento en que estas asumían sus propios objetivos en oposición a sus propios camaradas revolucionarios, que las preferían en casa. Este fue el hilo que recorrió la línea de intervenciones sobre las cuales informa Peio Erdocian en un artículo, El legado político del POUM y su relevancia para la izquierdaaparecido en Sin Permiso 2/. Sobre esta línea de explicación –resistencia contra el estalinismo, fracaso final de este, desactivación del movimiento obrero tradicional, dificultades para crear nuevos movimientos de base- que se desarrollaran las próximas jornadas en Asturias. El lema central se titula “La historia y el legado del POUM (19351980) –Un partido para la revolución”, con un acto en La Felguera el día 18 y otro en Oviedo el 19 de noviembre.

Nos vemos antes de la cita de unas próximas elecciones en las que se dirime una nueva batalla. Una batalla para la que nos empezamos a recuperar después de la “gran derrota”. Porque una vez reconocida esta, se trata de hacer lo mejor posible para estar a la altura de los tiempos. Nuevamente, lo que viene necesita de una reflexión sobre lo que pasó.

Pepe Gutiérrez-Álvarez es escritor e historiador. Es miembro del Consejo Asesor de VIENTO SUR

 

Teresa Rebull (1919-2015). La tradición del POUM

19/04/2015, Miguel Salas es un veterano resistente antifranquista y militante de CC OO, amigo y colaborador de SinPermiso

 

Cuando nos estábamos despidiendo del aniversario de la II República, en la noche del 14 al 15 de abril, se nos fue Teresa Rebull. Tenía 95 años. La vimos por última vez el 17 de junio de 2013, reencontrándose con los antiguos camaradas del POUM en el acto de homenaje y reconocimiento que el Parlament de Catalunya organizó al revolucionario Andreu Nin, a iniciativa de la Fundació Andreu Nin y el diputado David Companyon, de ICV-EUiA. Como era habitual estaba animada, sonriente, decidida y activa. Así fue siempre. Estaba tan emocionada en el acto de reconocimiento a su gente y a su lucha que nos dijo al despedirse: “Ara ja en puc morir” (Ahora ya puedo morirme) Mantuvo su vitalidad hasta el final. Cuatro días antes de morir, el 10 de abril, inauguraba una exposición de pinturas suyas en La Junquera (que se puede visitar hasta el 10 de mayo) Teresa fue una de esas mujeres fuertes para quien la edad era solo un proceso para acumular vivencias y experiencias y siempre dispuesta a emprender nuevas aventuras.

Teresa Rebull, en realidad se llamaba Teresa Soler Pi, nació en Sabadell en 1919. Hija de una conocida familia de anarcosindicalistas, vivió y creció entre las luchas obreras de los años 20 y 30. En unas jornadas de la Fundació Andreu Nin en octubre del 2010 resaltaba sus orígenes y sus ideales que no abandonó nunca. Decía: “Vinc d’un mitjà del món obrer, del tèxtil, soc del carrer, de la lluita i de la revolución” (Provengo de un medio obrero, del textil, soy de la calle, de la lucha y la revolución) A los 12 años ya trabajaba en una empresa del textil de Sabadell.

Se hizo del POUM durante la revolución de 1936 e hizo de enfermera durante la guerra. Vivió en Barcelona las jornadas de Mayo de 1937 y posteriormente fue detenida y encarcelada en una cheka estalinista en la Vía Layetana. Lograría liberarse cuando ya las tropas franquistas avistaban la ciudad a principios de 1939. Esa experiencia le marcó en su completa oposición al estalinismo, que además de traicionar la revolución la encarceló y la trató como si fuera una “fascista”, y en su actividad militante en el POUM.

Tenía 20 años cuando tuvo que elegir el camino del exilio. Participó en el maquis francés en la lucha contra el nazismo y ya en los años 60 en la efervescencia social, política y cultural francesa. Se relacionó con Jean-Paul Sartre, Juliette Gréco, Georges Brassens y Albert Camus, entre otros. Fue también l’avia (la abuela) de la Nova Cançó catalana que desde los años 60 revolucionó la música catalana y un acicate en la lucha antifranquista. Además de componer sus propias canciones versionó preciosas poesías de Joan Salvat Papasseit, Miquel Martí Pol, Maria Mercè Marçal y muchos otros. [En youtube se pueden escuchar algunas de sus composiciones)

En 1977 obtuvo un excelente reconocimiento musical en Francia, el de la Academia, por su disco Mester d’Amor. En 1992 la Generalitat le concedió la Creu de Sant Jordi. En el 2006 Omnium Cultural le organizó un homenaje en el Palau de la Música de Barcelona con la presencia de Lluís Llach, Marina Rosell, Maria del Mar Bonet y muchos otros. En el 2007 obtuvo el Premio Memorial Francesc Macià, por la defensa de la lengua y la cultura catalana. Porque, manteniendo la tradición poumista, sus raíces obreras y revolucionarias fue también una activa y entusiasta defensora del derecho de Catalunya a la autodeterminación y a la independencia, y aun en silla de ruedas se acercaba y participaba en actos a favor de los derechos democráticos de su país.

Nos ha dejado Teresa. Recordaremos sus canciones, sus poemas, su enorme humanidad y la fuerza de mujeres que como ella lucharon en y por la revolución, por un mundo mejor y que tuvieron la osadía de no rendirse nunca.

 

Marzo. 2015 - RESEÑA de Verónica Rodríguez
FAN Asturies.

Mika. Mi guerra de España, es una emocionante narración de la vida de Mika Feldman, conocida como Mika Ectchebehere por el apellido de su compañero Hipólito. Ambos de origen argentino nacidos a comienzos del pasado siglo XX y embarcados desde una temprana juventud en ideales revolucionarios. Su periplo recorre la propia Argentina en la que se iniciaron con el grupo anarquista insurret para llevarles posteriormente a Alemania, Francia y finalmente España ya convencidos de un marxismo internacionalista que les hace alistarse en las milicias del POUM.

Plagado de imágenes de la época que reflejan la crudeza de la guerra, pero también el ánimo de la revolución y narrado con una voz en off en primera persona, que se combina con los recuerdos de su sobrino Arnold Ectchébehere. Mika e Hipólito no tuvieron hijos, pero sus familiares cercanos les rinden homenaje en este legado dirigido por sus sobrinos nietos.

El documental va recorriendo los diversos espisodos de sus vidas dedicadas a la revolución, con una especial parada en la revolución española en la que su compañero Hipólito perdió la vida en agosto de 1936 en Atienza (Guadalajara). Posteriormente ella jugó un destacado papel como capitana, la única mujer que obtuvo tal graduación. Citando su peculiar relación con los 150 hombres que formaban su columna se reconcía como madre, compañera y hermana de todos ellos. El difícil papel que cómo mujer al mando  le tocaba jugar, la condenaba a ser asexuada, sus compañeros de armas no podían reconocerla como mujer. Respetada y apreciada  por su valentía y su talante democrático, como ella misma reconoce, “nunca tomé una decisión sola”.

El film se encuentra repleto de fotografías de la pareja y se narra atravesado por dos grandes entrevistas de su protagonista que permiten conocer de cerca su fortaleza, su pensamiento y sus vivencias, una de 1974 en francés y otra posterior en 1984 ya con 82 años, pero con una lucidez que presagiaba sus largos 90 años de vida. De su propia voz podemos oir uno de los episodios más dificiles de sus inumerables batallas que fue la resistencia en la catedral de Siguenza,también el  papel jugado por la Internacional Comunista bajo el mando de Stalin, la represión desatada contra el POUM y la persecución sufrida tas el asesinato de Andreu Nin, que incluso la llevó a dar con sus huesos en el calabozo.

Los episodios son narrados apoyandose en el documento inestimable de su autobiografía escrita bajo el mismo título: Mi guerra de España y que ella misma publicó 40 años después.
Su vida revolucionaria no terminó con su salida de España tras perder la revolución, sino que exiliada en Francia contiuó una vida de lucha frente a la opresión.

 

 

INICIO