Artículos 2020

 

La muerte de LIuis Juste de Nin
4 de junio de 2020 - Velando el fuego - LNE

Hace años, en concreto cuatro, escribía un artículo en esta misma sección refiriéndome a la visita a Langreo de dos figuras de talla internacional, como eran Leonardo Padura y LIuis Juste de Nin. Ambos, fueron los protagonistas de un acto que se celebró en la Casa de Cultura “Alberto Vega”, organizado por la Semana Negra de Gijón, el Ayuntamiento de Langreo y la Fundación Andreu Nin de Asturias. En el recuerdo me queda el numerosísimo público que acudió al evento (alrededor de 200 personas; hubo que traer sillas suplementarias), por lo que no resulta exagerado afirmar que se trató del acontecimiento literario más importante hasta la fecha, al menos de los tiempos de los que yo guardo memoria.
Leonardo Padura llegaba avalado por una trayectoria como narrador que le había hecho merecedor de varios premios, entre otros, el Nacional de Literatura de su país en 2012, o el Princesa de Asturias 2015. Durante la charla, el protagonismo se repartió entre los entremeses políticos y los postres literarios. La excepcional novela “El hombre que amaba a los perros”, del escritor cubano, fue el plato fuerte de la velada, pues no en balde se trata de una detallada disección que ayuda a repensar el siglo XX y, naturalmente, algunos episodios cruciales del mismo, como fue el asesinato de León Trotsky a manos de Ramón Mercader.  
Con el mismo rigor y minuciosidad, y poseedor también de prestigiosos galardones: entre otros, la medalla “Antonio Gaudí” a la creatividad en 2013, o el Premio Internacional de Cómic “Ciudad de Badalona” 2010 por su trayectoria en el mundo del cómic catalán, LIuis Juste de Nin, fallecido hace unos días, nos presentaba su novela gráfica “Andreu Nin, siguiendo tus pasos”. Ilustrador, diseñador y dibujante, sus viñetas estuvieron presentes en distintas publicaciones antifranquistas, con una mención especial para sus ilustraciones a los artículos de Manuel Vázquez Montalbán en El Mundo Obrero durante la transición. Miembro y colaborador de la Fundación Andreu Nin de Cataluña, fue el creador, en 1992, de la campaña de normalización del uso del Catalá y, desde 2003, había publicado quince novelas gráficas.
El cómic relata con todo detalle la vida de Andreu Nin, un sindicalista y político de filiación trotskista, fundador del POUM, que intentó siempre unir su catalanismo con la revolución social. Todo hace indicar que su asesinato fue debido a la policía de Stalin, que actuaba en nuestro país, lo que al final es un ejemplo más, ciertamente muy lamentable, de esas luchas fraticidas que se producen en ocasiones en las filas de la izquierda política y cuyas consecuencias se van arrastrando a lo largo del tiempo. Son como un agujero negro que se abre en el universo de la clase trabajadora y que hipotecan su futuro. De ahí que una de las finalidades de la Fundación Andreu Nin sea la de combatir la herencia y las consecuencias del totalitarismo en cualquier parte del mundo.
Referirse, pues, a la reciente muerte de  LIuis Juste de Nin es rendir tributo a una personalidad desbordante y fiel a sus ideas, al tiempo que su vida es un buen ejemplo para repasar un tiempo convulso de nuestra historia. No hace falta insistir mucho en los peligros que acechan siempre a las personas que se implican en acciones que pretenden mejorar la vida de la humanidad y que, a un tiempo, son poseedoras de dos valores trascendentes para cumplir esa misión, como son la heterodoxia y la libertad de pensamiento.

Javier García Cellino, miembro de la FAN de Asturias

Ha fallecido el dibujante y novelista gráfico Lluis Juste de Nin
21 de mayo de 2020

En la madrugada del jueves 21 de mayo, falleció en Barcelona Lluis Juste de Nin a los 75 años de edad, como consecuencia de un cáncer fulminante. Juste de Nin tenía una larga trayectoria como ilustrador, dibujante, además de su actividad profesional como diseñador y director creativo de la marca catalana Armand Basi. Sus viñetas estuvieron presentes en diferentes publicaciones antifranquistas del PSUC, CC OO, asociaciones diversas, en las que firmaba como El Zurdo y Esquerra; mención especial merecen sus ilustraciones a los artículos de Manuel Vázquez Montalbán en El Mundo Obrero durante la transición. En 1992, fue el creador de la celebrada campaña de normalización del uso del Catalá, titulada La Norma. Desde el 2003 había publicado quince novelas gráficas. Era miembro y colaborador de la Fundació Andreu Nin de Catalunya.
En Asturies tuvimos la suerte de conocer además de su obra, su amabilidad y simpatía, desde que en julio de 2016, viniera a la Semana Negra a presentar su novela gráfica ANDREU NIN, siguiendo tus pasos. En aquella presentación le acompañaba Leonardo Padura. El autor cubano también estaría con Juste de Nin, en el acto celebrado en la Casa de la Cultura de La Felguera presidido por Jesús Sánchez Antuña (Alcalde de Llangru), con Enrique del Olmo (presidente de la FAN) y presentado por Javier Cellino. Fue una magnífica ocasión para conjugar la novela El hombre que amaba a los perros y la figura de Andreu Nin vista por su “pariente lejano” Juste de Nin. Disfrutamos de un día entero de convivencia entre amigos y amigas, organizado por la FAN de Asturies, con la colaboración de la Semana Negra y el Ayuntamiento de Llangreu.
Al año siguiente tuvimos ocasión de saludarle en la Semana Negra, cuando vino a presentar su novela gráfica GARBO, el espía catalán que engaño a Hitler. Y recientemente en uno de sus últimos actos: la presentación de su novela gráfica EL NOI, vida y muerte de un hombre libre, el pasado 27 de noviembre organizada por la Fundación Andreu Nin de Asturies en el Ateneo Obrero de Xixón.
Vaya desde aquí nuestro abrazo dolido y solidario a su familia, amigos y compañeras de la Fundació Andreu Nin de Catalunya. Qué la tierra le sea leve.

Jueves 21 de mayo de 2020.

Boni Ortíz, miembro de la Fundación Andreu Nin de Asturies

Chato” Galante ha fallecido esta noche a consecuencia del Covid-19
29 de marzo de 2020

- Unas líneas necesarias para el Chato -

No sabemos ni la hora ni el día y es nuestro deber utilizar cada día, cada hora y cada minuto que nos separa del día decisivo.
Había escrito un tal Lev Davidovch Bronstein hacia 1904, cuando su partido pasaba una de las muchas crisis sufridas antes de la Revolución.
Eso es la vida, fluir hacia un objetivo; para algunos individual, colectivo para un revolucionario, el bien de las personas que viven de su trabajo. Lo que siempre se llamó clase obrera, que parece como que no existiera ahora, que todo el mundo es “clase media”.
El José María “Chato” Galante formó parte de aquel grupo de jóvenes que buscó nuevos aires para pelear contra la dictadura de Franco. Eso le valió detenciones, torturas y cárcel; para criminales como Billy el Niño la Liga Comunista Revolucionaria fue un blanco obsesivo.
El empuje de los trabajadores terminó derribando aquel funesto régimen, pero sus lacayos se metarfosearon en demócratas de toda la vida, mientras algunos políticos de izquierda miraban para otra parte. El Capital consiguió hacer posible la frase del Príncipe Salina (Il Gattopardo), hacer que todo cambie para que todo siga igual. Mantuvieron el poder y a día de hoy la situación laboral ha vuelto a recrudecerse.
Galante era de la categoría de los imprescindibles, de aquellas personas que no renuncian a sus principios por difíciles que sean las situaciones, con capacidad para dar ánimos a su entorno; así encabezó la lucha por acabar con la impunidad del franquismo a través de la Querella argentina.
El “Chato” estaba seriamente enfermo, pero no sirvió de disculpa; desde La Comuna ha seguido peleando hasta el fin de sus horas para sentar en el banquillo a Martín Villa, a Antonio González Pacheco y a cualesquiera que hubieran puesto las manos sobre espaldas obreras. Una vergüenza que una democracia no solamente mantenga torturadores, sino que los condecore. No ha visto terminada su labor, pero ha hecho lo que debía, mantenerse erguido en la brecha.
Las personas de la Fundación Andreu Nin de Asturies, quienes compartimos con él militancia en la LCR, queremos enviar un afectuoso saludo a su compañera en la vida y en la pelea, Justa Montero.
Chato Galante, camarada: Mantendremos, en tu memoria, erguida la bandera proletaria.
¡Adiós, amigu!

Yolanda González, 40 años después
Febrero de 2020, Enrique del Olmo, Presidente de la Fundación Andreu Nin

Enrique del Olmo, Presidente de la FAN, era Secretario del PST cuando asesinaron a Yolanda.
El 1 de febrero de 1980, un comando ultraderechista encabezado por Emilio Hellín Moro, secuestro y asesinó en la carretera de Alcorcón a San Martin de Valdeiglesas, a nuestra compañera y amiga Yolanda Gonzalez Martin
Toda la enseñanza se puso en huelga para condenar el vil asesinato. El movimiento estudiantil venia de varias semanas de lucha y los trabajadores estaban en acción por llegar a un Estatuto de los Trabajadores acorde con sus intereses. Hay que recordar que en diciembre en una manifestación contra las leyes educativas que iba a confluir con otra manifestación sindical fue atacada por la policía, cayendo heridos de muerte los estudiantes José Luis y Emilio. Asistíamos a un momento donde el proceso de descomposición del Gobierno de la UCD se aceleraba y la sensación de desgobierno por un lado y de giro a la derecha por el otro, con el rumor de sables de fondo, era lo que marcaba el escenario político. La lucha estudiantil era la punta de lanza de la acción contra el gobierno y expresión de un malestar creciente de toda la sociedad.
Yolanda era alumna del CentroNacional de Formación Profesional, Madrid-Vallecas en cuya representación formaba parte de la Coordinadora de Estudiantes. Trabajadora y afiliada a las CCOO y militante del Partido Socialista de los Trabajadores. Desde los 16 años había elegido implicarse en las luchas de los trabajadores y de los pueblos por la construcción de otra sociedad era una militante socialista revolucionaria.
El recuerdo de Yolanda y de lo que simbolizaba, no sólo no ha desaparecido, sino que se ha agrandado en estos 39 años desde aquel infausto día. La incansable lucha de sus familiares, amigos, compañeros de partido, abogados y de la sociedad entera en búsqueda de la verdad y el castigo de los culpables ha dado sus frutos, y hoy ya hay lugares con su nombre, como los Jardines que en Aluche llevan su nombre, donde se recuerda no sólo a Yolanda sino a toda esa juventud que entrego lo mejor de sí misma para una mejor sociedad.  Pero también en su Deusto natal una plaza la recuerda y desde el día 2 un Centro de Jóvenes en Alcorcón, en el término municipal donde fue asesinada
Esta lucha de 40 años he enfrentado no sólo el hecho del asesinato y del castigo a los culpables sino también a toda la trama que vinculada a los aparatos de estado amparaba a los asesinos: reabrir el sumario que un juez ultraderechista había cerrado para impedir que se implicase a Fuerza Nueva, el procesamiento del Jefe de Seguridad Nacional de FN David Martínez Loza, la demostración de la implicación de la organización ultra que acabo con ella, la vuelta a prisión del asesino Hellín después de dos fugas con colaboraciones evidentes, la denuncia del trabajo del asesino para los cuerpos de seguridad del estado y para diversos jueces como perito…y sobre todo, mantener viva la llama de Yolanda, su lucha y su ejemplo para las nuevas generaciones que siguen considerándola parte de la misma lucha
El que hoy estemos recordando a Yolanda es producto de la acción unitaria de toda la sociedad contra la impunidad de los fascistas y la protección que desde los aparatos del Estado se les ha prestado, es la lucha por el castigo a los culpables, pero también por una sociedad donde el monstruo fascista no pueda resurgir. Desde el principio en el PST supimos que a este asesinato no se le podía contestar sin la respuesta unitaria y masiva de los jóvenes, las organizaciones de izquierda y los auténticos demócratas. Por eso desde el principio impulsamos una respuesta unitaria y de masas, recurrimos a todos los medios a nuestro alcance: la movilización y la huelga, la solidaridad, la implicación de los partidos y los sindicatos, las preguntas parlamentarias, la incansable batalla judicial de Benítez de Lugo y Mohedano, la colaboración de los periodistas (que lograron localizar la protección que la dictadura de Stroessner en Paraguay daba a Hellín), y un largo etcétera a los que nunca se podrá estar suficientemente agradecido.
Esta orientación fue compartida desde el momento mismo del asesinato tanto por el Partido como por la familia de Yolanda sin la cual nada hubiese sido posible; desde que Lidia y Eugenio se pusieron a nuestra disposición, hasta la continuidad de la misma lucha hoy llevada por Asier y Amaia. Que hoy por un lado sigamos logrando recuperar su memoria en plazas y centros y a la vez, tengamos que denunciar una y otra vez los ataques que han realizado los grupos fascistas, y la negativa total del PP a que nada la recuerde (lo hicieron en Vallecas y Alcorcón, por ejemplo), a la recuperación de su nombre, significa que no estamos hablando del pasado, sino de un problema presente y actual.
Que hoy haya homenajes la convocados por la Asamblea Yolanda González (de Aluche) constituida por vecinos de este barrio, que hoy se inaugure un Centro de Jóvenes con su nombre en Alcorcón por la iniciativa de los jóvenes del pueblo y el apoyo incondicional del Ayuntamiento, que hoy en Sama de Langreo se haga un acto unitario en su recuerdo dice mucho del alcance que la lucha por Yolanda tiene para toda la sociedad, ha transcendido a  aquellos que estaban más directamente implicados: familiares, compañeros y amigos, de ahí la fuerza de este movimiento.
Hoy celebramos este recuerdo y homenaje, pero sabemos que nuestra lucha continúa.
¡¡¡Yolanda, hermana nosotros no olvidamos!!!

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